Después que me gradué fue que me di cuenta que era un nerd, que me gustaba aprender. Hasta 7 semestre mi objetivo era pasar las materias con la nota que fuera, si era en la raya uno se sentía mejor. Pasando al mejor estilo Indiana Jones (algún millenial no entenderá la anlogía) justo cuando se cierra la puerta era emocionante, y se celebraba más que pasar faltando un examen. En los últimos semestres fue que me preocupaba por las notas, a lo mejor porque tenía mas tiempo que en los otros semestres, pero de eso me di cuenta al año de graduarme.
Y he seguido con ese comportamiento de no solo preocuparme por las notas en los cursos y diplomados que hago, sino que me volví competitivo, quiero ser la mayor nota, hago las tareas, me preparo para las clases, después de los exámenes sigo investigando sobre el tema aunque ya no me evalúen más. Si paso 6 meses sin hacer un curso me siento mal. Me siento como un nerd.
Y busco aprender de todos lados, plataformas como Coursera, Udemy, Tutellus y hasta una universidad australiana o simplemente leyendo artículos. Intenté aprender italiano pero no me atrapó. Busco aprender lo que me emociona como teoría del juego, criptomonedas, ventas... y por supuesto fútbol.
Aprender sobre el tema que ya sabes es difícil, mientras aprende uno mas difícil es buscar gente que sepa mas que uno. Me pasa con el fútbol, ya no leo crónicas, leo opinión, leo sobre análisis de jugadores o de tácticas de equipos, estrategias para fichar jugadores... ese tipo de análisis que sean de calidad son difíciles de encontrar, supongo que eso pasa en cualquier tema. Eso está descrito por las curvas aprendizaje, a más conocimiento, mayor será el tiempo para avanzar en el tema.
La gente cambia quiera o no, y es porque aprende pero sin darse cuenta como lo que escribí en el post anterior. Entonces es mejor estar consiente de lo que aprende que cambiar porque aprendemos cosas por inercia. Y esto lo saco de una de esas cosas que he aprendido como el mindfulness.
lunes, 13 de marzo de 2017
lunes, 23 de enero de 2017
Las cosas cambian, yo no (por fuera)
"Lo único constante es el cambio" y toda palabrería. Pero es
verdad. Uno va por la vida aprendiendo y desaprendiendo cosas que hacen que uno
vea el mundo de manera distinta. Van cambiando las perspectivas de la vida a medidas
que pasa el tiempo. Ya no vemos a los amigos de la infancia, colegio y
universidad con los mismos ojos cuando estamos trabajando. Las épocas de joda y
fiesta tienen otra ponderación que cuando estábamos ahí. Y si hay alguien en
esa época de joda y fiesta, créeme, tarde o temprano pasará, y no será el fin
del mundo, si hay vida después de los amaneceres buscando ron, si hay cosas
divertidas fuera de un bar. Trapos algún día se acabaran de acabar. Creo que mi época de congas salvaje ya terminó, pero aún mi mejor conga esta por venir. Y no es que yo sea muy maduro, aún veo Kung Fu Panda y Como entrenar a mi dragón, no tengo hijos, ni
siquiera un perro (esto último porque me esposa no mi deja).
Hay gente que dice “yo no cambio por nada ni por nadie” ¡POR
FAVOR! Qué tontería. Cambiamos sin darnos cuenta. Todo el tiempo vamos
cambiando de opinión. Insisto con lo del párrafo anterior, vamos aprendiendo y
desaprendiendo cosas, algunos más que otros, pero todos vamos adquiriendo
conocimientos, así sea en la rutina más aburrida del mundo, cualquier pendejo
aprende algo en 1 año.
Hace unos años cuando me decían "Ay, pero tu estas igualito", me lo tomaba a mal, respondía con mi característico tono antipático "¿pero que querías? ¿que me operara la nariz o que?". En ese entonces no comprendía que yo no estoy envejeciendo como los demás. Cambie mi actitud hacia esa frase. Las responsabilidades no están haciendo mella en mi cara con arrugas, o que escasez de pelo, o en canas (aunque si tengo algunas). Ni el sedentarismo se ha manifestado en mí, aún sigo siendo talla 30 de pantalón 14 años después de mi graduación del colegio y hasta tengo un tag para eso en twitter: #ForeverEsbelto.
Fue hace poco que comprendí que lo raro era no haber cambiado, ni en personalidad, ni físicamente, por lo que ahora lo veo como un halago. Lo veo como una palmadita en la espalda de "lo estas haciendo bien muchacho".
martes, 10 de enero de 2017
Debería hacerlo más a menudo
Cada vez que salgo a trotar en la mañana pienso "se siente bien, debería hacerlo más a menudo" y 6 meses después es cuando lo vuelvo hacer.
Cada vez que hablo con un pana de la universidad/colegio que tenía años/decadas sin hablar pienso "se siente bien, debería hacerlo más a menudo" y 2 años después me entero que el pana se fue a vivir a otro país.
Cada vez que leo un libro pienso "se siente bien, debería hacerlo más a menudo" y 6 meses después es cuando vuelvo a leer.
Cada vez que escucho música recomendada por un pana pienso "se siente bien, debería hacerlo más a menudo" y 9 meses después es cuando lo vuelvo hacer.
Cada vez que veo Kung Fu Panda pienso "se siente bien, debería hacerlo más a menudo" y 3 días después es cuando lo vuelvo hacer.
Cada vez que escribo en el blog pienso "se siente bien, debería hacerlo más a menudo" y 4 meses después es cuando lo vuelvo hacer. Por lo menos en este caso fueron solo 4 meses, en otras ocasiones pasaba del año sin escribir.
Pero ya en serio, la vida a veces se pasa en un montón de "debería hacerlo más seguido" y al final uno no cambia nada. Los hábitos no se cambian tan fácil. Cada uno en su rutina se olvida que hay un montón de cosas chéveres ahí afuera que pueden cambiar el ánimo de una semana con una simple llamada a un pana del que uno tenía mucho tiempo sin saber.
Supongo que eso también pasa con las tan fastidiosas resoluciones de nuevo año, que se olvidan a la semana. El hábito es muy difícil para desprenderse así como así, como ponerlo en un gancho de ropa y ponerse otro hábito, al menos que seas cura y sea así literalmente (chiste malo, sorry).
Cada vez que hablo con un pana de la universidad/colegio que tenía años/decadas sin hablar pienso "se siente bien, debería hacerlo más a menudo" y 2 años después me entero que el pana se fue a vivir a otro país.
Cada vez que leo un libro pienso "se siente bien, debería hacerlo más a menudo" y 6 meses después es cuando vuelvo a leer.
Cada vez que escucho música recomendada por un pana pienso "se siente bien, debería hacerlo más a menudo" y 9 meses después es cuando lo vuelvo hacer.
Cada vez que veo Kung Fu Panda pienso "se siente bien, debería hacerlo más a menudo" y 3 días después es cuando lo vuelvo hacer.
Cada vez que escribo en el blog pienso "se siente bien, debería hacerlo más a menudo" y 4 meses después es cuando lo vuelvo hacer. Por lo menos en este caso fueron solo 4 meses, en otras ocasiones pasaba del año sin escribir.
Pero ya en serio, la vida a veces se pasa en un montón de "debería hacerlo más seguido" y al final uno no cambia nada. Los hábitos no se cambian tan fácil. Cada uno en su rutina se olvida que hay un montón de cosas chéveres ahí afuera que pueden cambiar el ánimo de una semana con una simple llamada a un pana del que uno tenía mucho tiempo sin saber.
Supongo que eso también pasa con las tan fastidiosas resoluciones de nuevo año, que se olvidan a la semana. El hábito es muy difícil para desprenderse así como así, como ponerlo en un gancho de ropa y ponerse otro hábito, al menos que seas cura y sea así literalmente (chiste malo, sorry).
jueves, 29 de septiembre de 2016
¿Es esto una crisis de los 30?
Es la primera vez que tengo 30 años, así esto de "madurar" es nuevo para mí. No se si esto que me pasa ahora es crisis de los 30 o es una malcriadez, o es crisis de vida, o existencial, o son necedades mías que me invento para poder escribir. No lo sé. Creo que es mi crisis de los 30.
Creo que crisis de los 30 es ese punto incómodo donde lo que haces "para vivir" (llámese trabajo) no te hace feliz, no te motiva. Haces el trabajo como en automático. Lo haces por un 15 y último. Lo haces para tener comida, algo de efectivo para las cervezas y alguna comida afuera con tu pareja (ahorrar con un salario promedio es difícil y no hablemos de situación país). Siento la crisis de los 30 es eso que hace que la gente tenga hijos y se case, para tener una excusa para seguir viviendo y trabajando en automático aunque detestes lo que haces. Tienen un hijo o varios para "hacerse" el responsable y tener excusa para para hacer algo que no te gusta a cambio de dinero para subsistir tu y tu familia porque eres responsable como se supone que debe ser un adulto.
Pero la verdad es que la crisis es darte de cuenta que para eso no creciste y estudiaste por N cantidad de años, y uno se cuestiona si esto es realmente la vida: vivir en automático en un trabajo de 7 a 4 o de 8 a 5 o de 9 a 6. Si la vida es lo que hacia Pedro Picapiedra, tener un jefe que es un idiota, salir disparado apenas suena la campana, como si fuéramos niños en el colegio esperando el timbre para salir de esa prisión escolar que nos bloquea la imaginación.
Crisis de los 30 el miedo a admitir que no nos gusta lo que hacemos, es el miedo a hacer lo que realmente nos gusta y que no nos de dinero para mantener el status social/económico en el cual creemos que la gente cree que podemos tener, crisis de los 30 es miedo a que la vida pase como si uno estuviera en piloto automático. Crisis de los 30 es miedo a que se haya ido la juventud despreocupada y que somos unos simples adultos, miedo a que te equivocaste de carrera cuando tenías 17 años y creer que ya es muy tarde para cambiar. Crisis de los 30 es miedo a fracasar al montar un negocio propio, miedo a no volver a pisar un concierto de la banda que te gusta, miedo a que no te guste la música moderna y te quedes como tus padres escuchando las mismas viejas bandas de cuando eran jóvenes. Crisis de los 30 es miedo a lo que se supone que es madurar.
Creo que crisis de los 30 es ese punto incómodo donde lo que haces "para vivir" (llámese trabajo) no te hace feliz, no te motiva. Haces el trabajo como en automático. Lo haces por un 15 y último. Lo haces para tener comida, algo de efectivo para las cervezas y alguna comida afuera con tu pareja (ahorrar con un salario promedio es difícil y no hablemos de situación país). Siento la crisis de los 30 es eso que hace que la gente tenga hijos y se case, para tener una excusa para seguir viviendo y trabajando en automático aunque detestes lo que haces. Tienen un hijo o varios para "hacerse" el responsable y tener excusa para para hacer algo que no te gusta a cambio de dinero para subsistir tu y tu familia porque eres responsable como se supone que debe ser un adulto.
Pero la verdad es que la crisis es darte de cuenta que para eso no creciste y estudiaste por N cantidad de años, y uno se cuestiona si esto es realmente la vida: vivir en automático en un trabajo de 7 a 4 o de 8 a 5 o de 9 a 6. Si la vida es lo que hacia Pedro Picapiedra, tener un jefe que es un idiota, salir disparado apenas suena la campana, como si fuéramos niños en el colegio esperando el timbre para salir de esa prisión escolar que nos bloquea la imaginación.
Crisis de los 30 el miedo a admitir que no nos gusta lo que hacemos, es el miedo a hacer lo que realmente nos gusta y que no nos de dinero para mantener el status social/económico en el cual creemos que la gente cree que podemos tener, crisis de los 30 es miedo a que la vida pase como si uno estuviera en piloto automático. Crisis de los 30 es miedo a que se haya ido la juventud despreocupada y que somos unos simples adultos, miedo a que te equivocaste de carrera cuando tenías 17 años y creer que ya es muy tarde para cambiar. Crisis de los 30 es miedo a fracasar al montar un negocio propio, miedo a no volver a pisar un concierto de la banda que te gusta, miedo a que no te guste la música moderna y te quedes como tus padres escuchando las mismas viejas bandas de cuando eran jóvenes. Crisis de los 30 es miedo a lo que se supone que es madurar.
lunes, 5 de septiembre de 2016
El no inmigrante del siglo XXI
El hecho de no inmigrar para los de mi generación se ha
vuelto la zona de NO confort. Mi generación (digamos los nacidos entre el 81 al
90) es una generación regada por el mundo, de Argentina a Canadá, de Australia
a Noruega. Todos los días veo en redes sociales paisajes de todos los rincones
del mundo. En mis redes sociales siempre son las 5 de la tarde, siempre es
verano y siempre hay vacaciones. Que linda es la globalización.
Lo que no es lindo es que tu zona de confort de repente se
vuelva tu zona de incomodidad. A los que no nos fuimos nos movieron todo. Nos
movieron los amigos con los que nos íbamos a jugar fútbol, nos movieron hasta
los que uno conocía solo en la cancha donde jugábamos, ellos también se fueron.
Nos movieron hermanos, los primos y hasta el perro del vecino que me ladraba se
lo llevaron. Donde trabajaba no me renovaron contrato porque la empresa redujo
al mínimo el personal (ya tengo otro menos mal). Sin yo moverme me movieron el
piso. Ahora toca adaptarme como si hubiese emigrado.
Hablan de fuga de cerebros pero no hablan de fuga de
amistades. Una cuenta rápida me da, que si me casara hoy, de mis 10 amigos más
cercanos como para considerar padrino de mi boda, solo 1 está en Venezuela. Por
eso ahora cualquier persona que conozco es un potencial amigo para ir a una
licorería, alguien con quien ir al juego de fútbol, alguien con quien ir a un
concierto ¿A la playa? ¿A la montaña? No importa yo me adapto a sus gustos, porque hay una necesidad de hacer nuevos amigos porque los de toda la vida ya no están para inventar una parrilla, una escapada a un pueblo andino o un ida por vuelta a la playa.
Y supongo que no soy el único, en un diplomado que estoy
haciendo y con solo 6 semanas de clase y viéndonos solo los sábados, ya somos
un grupo de amigos para pasar el rato. Vamos a estar claro, en una situación
normal, no pasaría tiempo con ellos ni ellos conmigo, cada uno iría con sus
respectivos amigos y no con extraños a los que he visto 6 veces. Incluso uno
del grupo tuvo una fiesta de cumpleaños y mayoría éramos del diplomado, solo 4
amigos viejos y del resto éramos a los la cumpleañera ha visto 6 sábados en
clase. Veo una oportunidad de negocios tipo OpenFriends o FriendsMatch.
No me hablen de Skype, no me hablen de Whatapp ni de Telegram.
Ir a un estadio no es lo mismo que verlo por TV o escucharlo por radio. Tener a esa persona al lado no
es lo mismo que videollamadas o mandarle notas de voz. Somos humanos y además
caribeños, nos gusta el contacto. No abrazar cuando saludo a un amigo me
desbarata el corazón, no darle palmadas en la espaldas a mi primos jugando dominó me sienta mal, no revolcarme en el piso con mis sobrinos me hace sentir
como un mal tío.
Los no inmigrantes tratamos de llenar vacíos dejados por los
que se fueron. Dentro de casa trato de llenar el cariño que mis padres no
pueden dar a mis hermanos. Trato de llenar las risas y el amor que mi abuela no
recibe de los 11 nietos que están fuera de Venezuela. Mi jefe ahora lleva la empresa porque el dueño se fue a Portugal. Hasta mi nuevo trabajo es
un vacío que dejó alguien que emigró. Y los nuevos proyectos de la empresa es porque las que hacían ese trabajo se fueron. Hay una entropía generando cambios y es debido a los que fueron. Llegó el tiempo del que se quedó, el no inmigrante al poder.
miércoles, 24 de agosto de 2016
Escritor de to'a verga
A veces me da por querer dedicarme a la escritura, ser escritor. No para vivir "la vida del escritor", esa "boheme" romántica de un pequeño apartamento en algún suburbio en un país preferiblemente europeo de una metrópolis con escapadas a la "campiña" para despejar la mente. Ser retratado en cafés/pub/taguara sosteniendo una botella de vino de algún valle que desconoce hasta el que vive allí, con la otra mano cigarrillos (cigarrishos si quieres hablar con acento argentino y sonar más caché) de marca europea, nada de Belmont porque es común y Marlboro es de una trasnacional así que tampoco aplica, aunque lo mas probable es que sean del mismo dueño de la marca europea.
Quiero escribir pero de todo, no me defino. No me refiero a este blog, aquí tengo 135 entradas (esta es la 136) pero todas han salido sin edición de mi cerebro. Quiero ser escritor de pasar 1 día escribiendo un párrafo que dos semanas después deshecharé, pero no arrancando la hoja y tirándola al piso como es el cliché, mi generación es la de salvar arbolitos y tal, simplemente agarré el mouse, seleccionaré el texto y le daré "delete". Menos glamuroso pero más limpio, aunque menos divertido que jugar a ser Jordan y lanzar sobre la chicharra y ganar el juego imaginario.
En serio, quiero escribir pero no se si sobre la vida y como tratar de mejorarla al mejor estilo gurú de la vida, y decir de como debería ser vivida la vida, de como somos polvo de estrella y que lo mejor que nos ha podido pasar es ser nosotros mismos... pero lo que me apasiona es el deporte, escribir sobre fútbol, el fútbol venezolano tan maltratado, decir que Messi y Cristiano no son los mejores por si solos, sino que son mejores por tener a Iniesta, Kroos, Busquet, Marcelo. Escribir sobre esa nueva tendencia de la sabermetría que cambió la forma de jugar beisbol y que ahora se mete en el fútbol. Tratar de hacer que los lectores sientan a través de palabras lo que es ver a tu equipo meter un gol en Libertadores. Hacer ver que el fútbol es mucho más que 22 tipos corriendo por un balón, sino que es un sentimiento que se ve con los ojos pero se siente en el pecho y en estómago. Para muestra de eso está www.LaHinchada.com.ve . Y no solo el fútbol, el beisbol también me mueve, las historias heroicas de Ted Williams, Hank Aaron, Sandy Koufax, Roberto Clemente...
También tengo la idea de una novela medio autobiográfica, de la cual llevo varios fragmentos regados por ahí en cuadernos viejos.
También he tenido 2 blogs de poesía que es una musa que va y viene ella sola, y los escribo ahí porque sé que en físico los perdería y algunos días me gusta la nostalgia y los leo y me dijo a mi mismo "si eras idiota... tierno pero idiota". Y eso mismo es lo que me diré dentro de unos cuantos años cuando lea este post.
Quiero escribir pero de todo, no me defino. No me refiero a este blog, aquí tengo 135 entradas (esta es la 136) pero todas han salido sin edición de mi cerebro. Quiero ser escritor de pasar 1 día escribiendo un párrafo que dos semanas después deshecharé, pero no arrancando la hoja y tirándola al piso como es el cliché, mi generación es la de salvar arbolitos y tal, simplemente agarré el mouse, seleccionaré el texto y le daré "delete". Menos glamuroso pero más limpio, aunque menos divertido que jugar a ser Jordan y lanzar sobre la chicharra y ganar el juego imaginario.
En serio, quiero escribir pero no se si sobre la vida y como tratar de mejorarla al mejor estilo gurú de la vida, y decir de como debería ser vivida la vida, de como somos polvo de estrella y que lo mejor que nos ha podido pasar es ser nosotros mismos... pero lo que me apasiona es el deporte, escribir sobre fútbol, el fútbol venezolano tan maltratado, decir que Messi y Cristiano no son los mejores por si solos, sino que son mejores por tener a Iniesta, Kroos, Busquet, Marcelo. Escribir sobre esa nueva tendencia de la sabermetría que cambió la forma de jugar beisbol y que ahora se mete en el fútbol. Tratar de hacer que los lectores sientan a través de palabras lo que es ver a tu equipo meter un gol en Libertadores. Hacer ver que el fútbol es mucho más que 22 tipos corriendo por un balón, sino que es un sentimiento que se ve con los ojos pero se siente en el pecho y en estómago. Para muestra de eso está www.LaHinchada.com.ve . Y no solo el fútbol, el beisbol también me mueve, las historias heroicas de Ted Williams, Hank Aaron, Sandy Koufax, Roberto Clemente...
También tengo la idea de una novela medio autobiográfica, de la cual llevo varios fragmentos regados por ahí en cuadernos viejos.
También he tenido 2 blogs de poesía que es una musa que va y viene ella sola, y los escribo ahí porque sé que en físico los perdería y algunos días me gusta la nostalgia y los leo y me dijo a mi mismo "si eras idiota... tierno pero idiota". Y eso mismo es lo que me diré dentro de unos cuantos años cuando lea este post.
jueves, 28 de julio de 2016
Sobre las nuevas redes sociales y esas cosas que prefiero no entender
A veces no entiendo las redes sociales o nuevas apps, y no es que me considere viejo para entenderlas, es que prefiero la ignorancia a saber y usar Snapchat, Vine o Pokemón GO. Simplemente no pienso perder mi tiempo en instalarlas y aprender a usarlas. Soy de las redes sociales "simples". 140 caracteres de letras absurdas, una foto por acá y alguna despotricación por allá.
Sin embargo, hace 14 años fui el primero de mis amigos del colegio en tener un pendrive, era de 128 Megas y nos sentíamos como 007 cada vez que lo usábamos, de hecho había PC que no las reconocían. Cuando abrí este blog hace 10 años era un bicho raro porque tenía una página donde escribir, "eres demasiado cybernético" me llegaron a decir. Hace 6 años estaba adelantado porque en el ipod nano podía llevar registros de mis entrenamientos cuando salía a trotar. Ni hablemos de la vez que instalé Ubuntu en la laptop.
Ahora estoy adelantado porque quiero llevar el avance de lo proyectos atraves de una aplicación (se fijan que digo aplicación y no app, eso es porque no soy millenial) que permite 15 personas en el mismo proyecto lleven sus tareas organizadas. Que me vean avanzado por usar dropbox o google drive o por saber que es freelancer, soundcloud o lastfm ya es mucha ignorancia de la otra persona. Las nubes dominaran el mundo.
También soy raro porque soy selectivo con lo que sigo en mis redes. Me da fastidio seguir "amigos" que publiciten sus negocios propios. Te sigo como persona no como comerciante (por deducción estoy diciendo que comerciante no es gente, es divertido sacarme a mí mismo de contexto). Eso de seguir por seguir, o regalar "me gusta" me da fastidio. No soy promiscuo con mis "me gusta". Así que no pretendo que me regalen comentarios en este blog... ni que me regalen lecturas... aunque espero con ansías llegar a la vista 10 mil (me mareé cuando puse los 3 ceros)
Sin embargo, hace 14 años fui el primero de mis amigos del colegio en tener un pendrive, era de 128 Megas y nos sentíamos como 007 cada vez que lo usábamos, de hecho había PC que no las reconocían. Cuando abrí este blog hace 10 años era un bicho raro porque tenía una página donde escribir, "eres demasiado cybernético" me llegaron a decir. Hace 6 años estaba adelantado porque en el ipod nano podía llevar registros de mis entrenamientos cuando salía a trotar. Ni hablemos de la vez que instalé Ubuntu en la laptop.
Ahora estoy adelantado porque quiero llevar el avance de lo proyectos atraves de una aplicación (se fijan que digo aplicación y no app, eso es porque no soy millenial) que permite 15 personas en el mismo proyecto lleven sus tareas organizadas. Que me vean avanzado por usar dropbox o google drive o por saber que es freelancer, soundcloud o lastfm ya es mucha ignorancia de la otra persona. Las nubes dominaran el mundo.
También soy raro porque soy selectivo con lo que sigo en mis redes. Me da fastidio seguir "amigos" que publiciten sus negocios propios. Te sigo como persona no como comerciante (por deducción estoy diciendo que comerciante no es gente, es divertido sacarme a mí mismo de contexto). Eso de seguir por seguir, o regalar "me gusta" me da fastidio. No soy promiscuo con mis "me gusta". Así que no pretendo que me regalen comentarios en este blog... ni que me regalen lecturas... aunque espero con ansías llegar a la vista 10 mil (me mareé cuando puse los 3 ceros)
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