A veces me da por querer dedicarme a la escritura, ser escritor. No para vivir "la vida del escritor", esa "boheme" romántica de un pequeño apartamento en algún suburbio en un país preferiblemente europeo de una metrópolis con escapadas a la "campiña" para despejar la mente. Ser retratado en cafés/pub/taguara sosteniendo una botella de vino de algún valle que desconoce hasta el que vive allí, con la otra mano cigarrillos (cigarrishos si quieres hablar con acento argentino y sonar más caché) de marca europea, nada de Belmont porque es común y Marlboro es de una trasnacional así que tampoco aplica, aunque lo mas probable es que sean del mismo dueño de la marca europea.
Quiero escribir pero de todo, no me defino. No me refiero a este blog, aquí tengo 135 entradas (esta es la 136) pero todas han salido sin edición de mi cerebro. Quiero ser escritor de pasar 1 día escribiendo un párrafo que dos semanas después deshecharé, pero no arrancando la hoja y tirándola al piso como es el cliché, mi generación es la de salvar arbolitos y tal, simplemente agarré el mouse, seleccionaré el texto y le daré "delete". Menos glamuroso pero más limpio, aunque menos divertido que jugar a ser Jordan y lanzar sobre la chicharra y ganar el juego imaginario.
En serio, quiero escribir pero no se si sobre la vida y como tratar de mejorarla al mejor estilo gurú de la vida, y decir de como debería ser vivida la vida, de como somos polvo de estrella y que lo mejor que nos ha podido pasar es ser nosotros mismos... pero lo que me apasiona es el deporte, escribir sobre fútbol, el fútbol venezolano tan maltratado, decir que Messi y Cristiano no son los mejores por si solos, sino que son mejores por tener a Iniesta, Kroos, Busquet, Marcelo. Escribir sobre esa nueva tendencia de la sabermetría que cambió la forma de jugar beisbol y que ahora se mete en el fútbol. Tratar de hacer que los lectores sientan a través de palabras lo que es ver a tu equipo meter un gol en Libertadores. Hacer ver que el fútbol es mucho más que 22 tipos corriendo por un balón, sino que es un sentimiento que se ve con los ojos pero se siente en el pecho y en estómago. Para muestra de eso está www.LaHinchada.com.ve . Y no solo el fútbol, el beisbol también me mueve, las historias heroicas de Ted Williams, Hank Aaron, Sandy Koufax, Roberto Clemente...
También tengo la idea de una novela medio autobiográfica, de la cual llevo varios fragmentos regados por ahí en cuadernos viejos.
También he tenido 2 blogs de poesía que es una musa que va y viene ella sola, y los escribo ahí porque sé que en físico los perdería y algunos días me gusta la nostalgia y los leo y me dijo a mi mismo "si eras idiota... tierno pero idiota". Y eso mismo es lo que me diré dentro de unos cuantos años cuando lea este post.
miércoles, 24 de agosto de 2016
jueves, 28 de julio de 2016
Sobre las nuevas redes sociales y esas cosas que prefiero no entender
A veces no entiendo las redes sociales o nuevas apps, y no es que me considere viejo para entenderlas, es que prefiero la ignorancia a saber y usar Snapchat, Vine o Pokemón GO. Simplemente no pienso perder mi tiempo en instalarlas y aprender a usarlas. Soy de las redes sociales "simples". 140 caracteres de letras absurdas, una foto por acá y alguna despotricación por allá.
Sin embargo, hace 14 años fui el primero de mis amigos del colegio en tener un pendrive, era de 128 Megas y nos sentíamos como 007 cada vez que lo usábamos, de hecho había PC que no las reconocían. Cuando abrí este blog hace 10 años era un bicho raro porque tenía una página donde escribir, "eres demasiado cybernético" me llegaron a decir. Hace 6 años estaba adelantado porque en el ipod nano podía llevar registros de mis entrenamientos cuando salía a trotar. Ni hablemos de la vez que instalé Ubuntu en la laptop.
Ahora estoy adelantado porque quiero llevar el avance de lo proyectos atraves de una aplicación (se fijan que digo aplicación y no app, eso es porque no soy millenial) que permite 15 personas en el mismo proyecto lleven sus tareas organizadas. Que me vean avanzado por usar dropbox o google drive o por saber que es freelancer, soundcloud o lastfm ya es mucha ignorancia de la otra persona. Las nubes dominaran el mundo.
También soy raro porque soy selectivo con lo que sigo en mis redes. Me da fastidio seguir "amigos" que publiciten sus negocios propios. Te sigo como persona no como comerciante (por deducción estoy diciendo que comerciante no es gente, es divertido sacarme a mí mismo de contexto). Eso de seguir por seguir, o regalar "me gusta" me da fastidio. No soy promiscuo con mis "me gusta". Así que no pretendo que me regalen comentarios en este blog... ni que me regalen lecturas... aunque espero con ansías llegar a la vista 10 mil (me mareé cuando puse los 3 ceros)
Sin embargo, hace 14 años fui el primero de mis amigos del colegio en tener un pendrive, era de 128 Megas y nos sentíamos como 007 cada vez que lo usábamos, de hecho había PC que no las reconocían. Cuando abrí este blog hace 10 años era un bicho raro porque tenía una página donde escribir, "eres demasiado cybernético" me llegaron a decir. Hace 6 años estaba adelantado porque en el ipod nano podía llevar registros de mis entrenamientos cuando salía a trotar. Ni hablemos de la vez que instalé Ubuntu en la laptop.
Ahora estoy adelantado porque quiero llevar el avance de lo proyectos atraves de una aplicación (se fijan que digo aplicación y no app, eso es porque no soy millenial) que permite 15 personas en el mismo proyecto lleven sus tareas organizadas. Que me vean avanzado por usar dropbox o google drive o por saber que es freelancer, soundcloud o lastfm ya es mucha ignorancia de la otra persona. Las nubes dominaran el mundo.
También soy raro porque soy selectivo con lo que sigo en mis redes. Me da fastidio seguir "amigos" que publiciten sus negocios propios. Te sigo como persona no como comerciante (por deducción estoy diciendo que comerciante no es gente, es divertido sacarme a mí mismo de contexto). Eso de seguir por seguir, o regalar "me gusta" me da fastidio. No soy promiscuo con mis "me gusta". Así que no pretendo que me regalen comentarios en este blog... ni que me regalen lecturas... aunque espero con ansías llegar a la vista 10 mil (me mareé cuando puse los 3 ceros)
miércoles, 4 de mayo de 2016
"Men ¿qué tal es vivir juntos?"
Vivir juntos es raro. Pero un raro fino. A lo mejor es raro ahorita que no estoy acostumbrado, tenemos menos de año y medio casados y de pana hemos dormido junto bajo el mismo techo pocos meses. Al principio nos tocó por situación laboral estar juntos solos los fines de semana. De pana de pana viviendo juntos tenemos como 4 meses. Y no tengo quejas sobre esos 4 meses. Bueno si, pero tonterías de pareja, una basura aquí, unos zapatos por allá... uno se casó con un ser humano no una irreal que nunca se equivoca. Son cosas de acostumbrarse el uno al otro. Nada que un bueno sexo no pueda reparar.
Una de las cosas mas raras de vivir con ella es enamorarme por lo menos 3 veces al día, bien sea por que te hizo la comida que te gustaba y te la llevó al sofá para que no dejes de ver el fútbol, o porque te dio el control del televisor. Enamorarse porque te dice que compres el chorizo que ella hace las cachapas para comérselas. Enamorarse por un chiste o un comentario que complementa perfecto lo que estabas pensado diciendo sobre una banalidad, enamorarse por un beso o una caricia en el momento justo en el sitio justo. Viviendo con ella descubrí que me puede enamorar hasta con nalgadas.
Vivir con ella es un constante querer mejorar. Por ella, por el futuro de los hijos no engendrados (palabra fea para una acción tan bonita) y hasta por los 5 perros que tendrán en el futuro (lo siguiente es para mi esposa: NO TE HAGAS LA LOCA SON 5 PERROS POR EL BUCHE). Querer mejorar implica (aprender a) cocinar, limpiar el piso, lavar ropa y hasta planchar. Instalar la lavadora, reparar el lavamanos, hacer las lámparas que a ella le gustaron en Pinterest... ¿sabes? al final uno se lo tripea y entiende porque el viejo de uno hacía todo eso. A uno de chiquito le parecía aburrido, pero si eso vale por verla sonriendo uno lo hace con todo el gusto del mundo.
De lo mas divertido de vivir juntos es formar un hogar como tal. No una casa donde duermes, comes y cagas, sino un hogar, con la decoración que los dos quieren, con las cosas que les gusta comer en la nevera porque ustedes las compraron en el mercado. Es tener una mata en la esquina y regarla cada 2 días para que no se muera. Un hogar es donde le puedes dejar mensajes románticos/eróticos/graciosos en una pizarra. Un hogar con 12 amigos quedándose a dormir un fin de semana completo, con recortes de agua y 1 solo baño incluido. Un hogar es bailar uno en interiores y ella en topless en la sala de la casa.
Una de las cosas mas raras de vivir con ella es enamorarme por lo menos 3 veces al día, bien sea por que te hizo la comida que te gustaba y te la llevó al sofá para que no dejes de ver el fútbol, o porque te dio el control del televisor. Enamorarse porque te dice que compres el chorizo que ella hace las cachapas para comérselas. Enamorarse por un chiste o un comentario que complementa perfecto lo que estabas pensado diciendo sobre una banalidad, enamorarse por un beso o una caricia en el momento justo en el sitio justo. Viviendo con ella descubrí que me puede enamorar hasta con nalgadas.
Vivir con ella es un constante querer mejorar. Por ella, por el futuro de los hijos no engendrados (palabra fea para una acción tan bonita) y hasta por los 5 perros que tendrán en el futuro (lo siguiente es para mi esposa: NO TE HAGAS LA LOCA SON 5 PERROS POR EL BUCHE). Querer mejorar implica (aprender a) cocinar, limpiar el piso, lavar ropa y hasta planchar. Instalar la lavadora, reparar el lavamanos, hacer las lámparas que a ella le gustaron en Pinterest... ¿sabes? al final uno se lo tripea y entiende porque el viejo de uno hacía todo eso. A uno de chiquito le parecía aburrido, pero si eso vale por verla sonriendo uno lo hace con todo el gusto del mundo.
De lo mas divertido de vivir juntos es formar un hogar como tal. No una casa donde duermes, comes y cagas, sino un hogar, con la decoración que los dos quieren, con las cosas que les gusta comer en la nevera porque ustedes las compraron en el mercado. Es tener una mata en la esquina y regarla cada 2 días para que no se muera. Un hogar es donde le puedes dejar mensajes románticos/eróticos/graciosos en una pizarra. Un hogar con 12 amigos quedándose a dormir un fin de semana completo, con recortes de agua y 1 solo baño incluido. Un hogar es bailar uno en interiores y ella en topless en la sala de la casa.
martes, 29 de marzo de 2016
Las musas cambian (que título tan poético ¿verdad?)
Antes mi inspiración eran las güevonadas que se venían a la mente, por decirlo de una manera bonita. Pero ya no estoy estudiando ingeniería, ya sobreviví a esa etapa. Ahora estoy sobreviviendo la etapa donde me transformo en adulto. Volverse adulto a los 30 años es algo nuevo para mí. Tener 30 años también. Antes tenía tiempo para filosofar sobre la vida y las cosas a mi alrededor entre las clases de termodinámica y procesos metalúrgicos... o incluso en las clases, comprendiendo lo que es entropía y pensar como se puede extrapolar a la psicología. Ahora si me distraigo en cosas divertidas (como ahora) me atraso con la elaboración de unas carpetas que van para el cliente sobre los productos que fabricamos.
En teoría debo aplicar lo que algún día me enseñaron de joven, pero no es tan fácil como me lo explicaron en la universidad (¡oh sorpresa!), es mucho más difícil de lo que parecía en la pizarra. Y no hay caletas ni cuadernos viejos, lo que hay son libros de autoayuda para "pasar la materia" y volverse adulto.
Ahora la frustración no es que Cálculo II, ahora es que al jefe de mi jefe no le caigo bien, y no es como en la universidad que cambio de sección o espero un semestre para verla con otro profesor, esta me la tengo que calar. Aunque al igual que Cálculo II no entiendo una mierda. Y también hay un chamín de un semestre anterior que sabe mas que yo. En la universidad si sabía más que el resto mis compañeros me miraban feo, ahora si no sé me miran con cara de inepto.
De las cosas mas rudas del día a día es planificar con varios días de anticipación el menú de la semana. Antes era "lo que mamá prepare" ahora es lo que uno prepare, a veces con una semana de anticipación. Ir de compras a un mercado es de gente vieja. Comprar pollo, seleccionar una carne no grasosa, saber escoger aguacate. Recordarse de cuanto te costó el kilo de tomates hace 3 meses. Escuchar las quejas en condominio porque había niños jugando fútbol con un adulto en el estacionamiento (el adulto soy yo). Ese tipo de cosas es de gente adulta.
Esta etapa que mucho pasan a los 25 yo la estoy pasando ahorita... no se como hicieron. Antes el tiempo era un recurso ilimitado para usar en internet. Ahora a las 9:30 PM voy tarde para dormir. Leo con mi esposa dormida a un lado y yo luchando con mi mente para leer una página más.
En teoría debo aplicar lo que algún día me enseñaron de joven, pero no es tan fácil como me lo explicaron en la universidad (¡oh sorpresa!), es mucho más difícil de lo que parecía en la pizarra. Y no hay caletas ni cuadernos viejos, lo que hay son libros de autoayuda para "pasar la materia" y volverse adulto.
Ahora la frustración no es que Cálculo II, ahora es que al jefe de mi jefe no le caigo bien, y no es como en la universidad que cambio de sección o espero un semestre para verla con otro profesor, esta me la tengo que calar. Aunque al igual que Cálculo II no entiendo una mierda. Y también hay un chamín de un semestre anterior que sabe mas que yo. En la universidad si sabía más que el resto mis compañeros me miraban feo, ahora si no sé me miran con cara de inepto.
De las cosas mas rudas del día a día es planificar con varios días de anticipación el menú de la semana. Antes era "lo que mamá prepare" ahora es lo que uno prepare, a veces con una semana de anticipación. Ir de compras a un mercado es de gente vieja. Comprar pollo, seleccionar una carne no grasosa, saber escoger aguacate. Recordarse de cuanto te costó el kilo de tomates hace 3 meses. Escuchar las quejas en condominio porque había niños jugando fútbol con un adulto en el estacionamiento (el adulto soy yo). Ese tipo de cosas es de gente adulta.
Esta etapa que mucho pasan a los 25 yo la estoy pasando ahorita... no se como hicieron. Antes el tiempo era un recurso ilimitado para usar en internet. Ahora a las 9:30 PM voy tarde para dormir. Leo con mi esposa dormida a un lado y yo luchando con mi mente para leer una página más.
lunes, 11 de enero de 2016
Te lo digo María
Te lo digo María, yo sabía que nos íbamos a casar.
Ah vaina, en serio. Desde el 2005 cuando escuchábamos las consecuencias de la ley Resorte y ponían Neo folclore (siempre me gustó un graffiti en la avenida Lara que decía Ño joclor) en la Mega. Había una canción que se llamaba "Super llanero" y tu me decías que era de tu primo de San Antonio de los Altos y me echabas un cuento de como se enteraron un día en la playa que el era familia de tu papá.
Te lo digo María, te llevaba a la universidad en el Firi, mi primer carro, un Festiva verde del 97'. Siempre te quería besar por horas y horas dentro del carro cuando te dejaba en la casa, mientras te ponía en mi mp3, uno de esos de solo 512 megas, la música rara que bajaba por Soulseek.
Te lo digo María, te tenía que caer a martillazos en mi mente para poder concentrarme y estudiar las integrales impropias y las matrices transpuestas que me atormentaban. Te tenía que dejar de imaginarte conmigo de viaje por la playa para poder aprenderme las fórmulas de física. Tenía que dejar de inventar versos y anotarlos detrás de los cuadernos para recitarte los al verte cuando hacía las láminas de Dibujo II. Te tenía que sacar a patadas de mi mente mientras jugaba fuchi.
Te lo digo María, te imaginaba bailando conmigo en nuestra boda alguna canción de esas de rock indie que me gustaban como Los Paranoias o los Pixel. Esa música que escuchaba en MySpace y que comentábamos sobre las bandas nuevas que nos gustaban y nos mostrábamos e intercambiábamos.
Te lo digo María, me encantaba cuando me dabas clases de semiología, semántica y producción de radio cuando íbamos en el carro, y me encantaba hablarte de fútbol y de como resolví el problema de termodinámica. Tu me decías la diferencia entre publicidad y propaganda, yo te hablaba sobre la posición adelantada.
Te lo digo María, yo sabía que nos íbamos a casar y que te pensaría todo el camino desde Valencia hasta Barquisimeto 12 años después.
Y te digo algo más María, nos imagino así, yo como un viejo con tirantes gritándole al televisor y tu una vieja tierna escribiendo sus memorias.
Ah vaina, en serio. Desde el 2005 cuando escuchábamos las consecuencias de la ley Resorte y ponían Neo folclore (siempre me gustó un graffiti en la avenida Lara que decía Ño joclor) en la Mega. Había una canción que se llamaba "Super llanero" y tu me decías que era de tu primo de San Antonio de los Altos y me echabas un cuento de como se enteraron un día en la playa que el era familia de tu papá.
Te lo digo María, te llevaba a la universidad en el Firi, mi primer carro, un Festiva verde del 97'. Siempre te quería besar por horas y horas dentro del carro cuando te dejaba en la casa, mientras te ponía en mi mp3, uno de esos de solo 512 megas, la música rara que bajaba por Soulseek.
Te lo digo María, te tenía que caer a martillazos en mi mente para poder concentrarme y estudiar las integrales impropias y las matrices transpuestas que me atormentaban. Te tenía que dejar de imaginarte conmigo de viaje por la playa para poder aprenderme las fórmulas de física. Tenía que dejar de inventar versos y anotarlos detrás de los cuadernos para recitarte los al verte cuando hacía las láminas de Dibujo II. Te tenía que sacar a patadas de mi mente mientras jugaba fuchi.
Te lo digo María, te imaginaba bailando conmigo en nuestra boda alguna canción de esas de rock indie que me gustaban como Los Paranoias o los Pixel. Esa música que escuchaba en MySpace y que comentábamos sobre las bandas nuevas que nos gustaban y nos mostrábamos e intercambiábamos.
Te lo digo María, me encantaba cuando me dabas clases de semiología, semántica y producción de radio cuando íbamos en el carro, y me encantaba hablarte de fútbol y de como resolví el problema de termodinámica. Tu me decías la diferencia entre publicidad y propaganda, yo te hablaba sobre la posición adelantada.
Te lo digo María, yo sabía que nos íbamos a casar y que te pensaría todo el camino desde Valencia hasta Barquisimeto 12 años después.
Y te digo algo más María, nos imagino así, yo como un viejo con tirantes gritándole al televisor y tu una vieja tierna escribiendo sus memorias.
lunes, 7 de diciembre de 2015
Un sueño perdido del 2010
En el 2010 tuve un sueño muy loco un mediodía. Al despertarme lo escribí y no fue hasta hace 2 semanas que buscando un correo viejo me lo conseguí. En esa época tenía sueño locos y los escribía en lo primero que tuviera a la mano, en ese caso fue un BlackBerry y me lo envié al correo. Aquí la transcripción:
Estaba en casa de una amiga echando cuento en una camioneta.
La hermana nos dice que nos bajemos que su mamá está asustada de que nos pase
algo. La mamá me pregunta que si tengo los papeles en regla y nos montamos en
una Cherokee blanca del vecino, yo tenía lentes (cosa que no usaba en esa
época). Hablábamos de su ex novio y yo le hablaba de una chama que había
conocido. Cuando quito el freno de mano la camioneta no frenaba y fuimos
bajando en retroceso a toda velocidad. Cruzo para no chocar y la camioneta frena.
Después de frenar se vuelve a ir sin frenos y chocamos contra el agua, nos
quedamos flotando en el agua agarrados de la mano mientras sonaba un grupo de
rock tipo Explosion in the sky. Yo me sentía como volando en un atardecer
tocando guitarra eléctrica y con un traje de la época de 1920 con lente y
barba. De fondo habla un barco hundiéndose, yo estaba en el mar. Después que
paró la música estábamos en un centro comercial, había una tienda
de sueños y entramos, le pregunte a la señora de porque estaba
teniendo sueños tan locos, me dio un libro. También le pregunte por
mi insomnio, me dijo que tomara tempragrip y me dio 101 Bs para comprarlo, y me
aclaró que ella atendía para dar no para hacerse rica. Después me quito la
plata y me dijo en secreto que era para que la gente creyera y me dijo que eran
12. Yo salí corriendo y baje por una ventana, la gente me vio y le pagué la
señora, pero no tenia un billete de 2, así que le pedí a la gente que le
pagaran los 2 que faltaban. Al final se los pagué y mi amiga bajo también.
Había una borracha con buenas tetas pero con los dientes horribles diciendo me
"hijo de puta" y "ladrón" por no quererle pagar a la vieja.
Le digo que estoy muy apenado. Y entro a mi casa, por que el centro comercial era
el 2 piso de mi casa
lunes, 21 de septiembre de 2015
Decisiones cada día
El título es por el maestro Rubén Blades, aunque nunca me dio clase... y no se si es profesor. Tampoco se que tanto se puede aprender de un tipo que anda buscando guayaba.
Pero esto no es sobre salsa o sobre el ministro panameño. Es sobre decisiones que uno anda tomando a la ligera sin saber las consecuencias. Lo cual da mucho miedo. La teoría del caos dice que el aleteo de una mariposa puede causar un huracán al otro lado del mundo. Si eso lo hace un aleteo de algo tan liviano como una mariposa imagínense lo que puede hacer un estornudo de mi papá... mínimo puede apagar todos los volcanes de Hawaii y si es con mocos puede causar una pandemia de gripe.
Uno va tomando decisiones por la vida sin conciencia. Algo tan simple como terminarse las sardinas que tienen 1 semana en la nevera o comer corn flakes con leche condensada puede desencadenar una secuencia de diarrea que nos cause que la cita con la chama que nos gusta termine en una pesadilla, y la tipa termine pensando "este tipo esta en drogas, cada media hora va al baño y llega sudado y con la camisa mal arreglada".
¿Devolverse o no a buscar la cartera? Ya saliste de tu casa y en camino no te sientes la cartera, te devuelves, pero en eso te choca el becerro borracho que anda 2 días seguidos bebiendo y cree que el martes aún es domingo. Si no te devolvías igual te chocaba el taxista atolondrado que quería pasarte por la derecha. En esa si estas jodido por ambos lados.
Pero en ocasiones no. Cualquier decisión insignificante puede cambiarme la vida.
Da miedo salir de la casa, aunque esa es una decisión bastante difícil de tomar porque ahora los testigos de Jehova y los acreedores de mis deudas saben que siempre estoy en casa y me tocan el timbre día y noche sabiendo que estoy en casa. Aparte no salir de casa puede hacer que me caiga un árbol encima por no hacer caso a una advertencia de evacuación por el huracán que causó una mariposa en la casa de mi hermano en Australia mientras me la mostraba por Skype.
Pero esto no es sobre salsa o sobre el ministro panameño. Es sobre decisiones que uno anda tomando a la ligera sin saber las consecuencias. Lo cual da mucho miedo. La teoría del caos dice que el aleteo de una mariposa puede causar un huracán al otro lado del mundo. Si eso lo hace un aleteo de algo tan liviano como una mariposa imagínense lo que puede hacer un estornudo de mi papá... mínimo puede apagar todos los volcanes de Hawaii y si es con mocos puede causar una pandemia de gripe.
Uno va tomando decisiones por la vida sin conciencia. Algo tan simple como terminarse las sardinas que tienen 1 semana en la nevera o comer corn flakes con leche condensada puede desencadenar una secuencia de diarrea que nos cause que la cita con la chama que nos gusta termine en una pesadilla, y la tipa termine pensando "este tipo esta en drogas, cada media hora va al baño y llega sudado y con la camisa mal arreglada".
¿Devolverse o no a buscar la cartera? Ya saliste de tu casa y en camino no te sientes la cartera, te devuelves, pero en eso te choca el becerro borracho que anda 2 días seguidos bebiendo y cree que el martes aún es domingo. Si no te devolvías igual te chocaba el taxista atolondrado que quería pasarte por la derecha. En esa si estas jodido por ambos lados.
Pero en ocasiones no. Cualquier decisión insignificante puede cambiarme la vida.
Da miedo salir de la casa, aunque esa es una decisión bastante difícil de tomar porque ahora los testigos de Jehova y los acreedores de mis deudas saben que siempre estoy en casa y me tocan el timbre día y noche sabiendo que estoy en casa. Aparte no salir de casa puede hacer que me caiga un árbol encima por no hacer caso a una advertencia de evacuación por el huracán que causó una mariposa en la casa de mi hermano en Australia mientras me la mostraba por Skype.
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